脷ltimo momento

Muri贸 Fidel Castro

El l铆der de la revoluci贸n cubana ten铆a 90 a帽os. Lo confirm贸 su hermano, el presidente de Cuba Ra煤l Castro, en una alocuci贸n en la televisi贸n estatal

FidelCastro

El dictador y comandante de la revoluci贸n cubana Fidel Castro muri贸 en la noche del viernes, seg煤n anunci贸 su hermano Ra煤l Castro durante un comunicado le铆do en la televisi贸n estatal.

Castro, quien cumpli贸 90 a帽os el pasado 13 de agosto, se encontraba en estado delicado desde hac铆a a帽os. La muerte se produjo en su residencia particular y, seg煤n explic贸 el actual presidente de Cuba, sus restos ser谩n cremandos a primera hora de este s谩bado.

Con una salud delicada desde 2008 -a帽o en que cedi贸 el poder a su hermano Ra煤l-, el r茅gimen hab铆a regulado a cuentagotas sus apariciones en fotograf铆as oficiales, acompa帽ado la mayor铆a de las veces de alg煤n presidente extranjero.

La 煤ltima de sus Reflexiones data del 28 de marzo de 2016. En ella, Castro se refer铆a al “Hermano Obama”, en referencia al acercamiento hist贸rico entre Estados Unidos y Cuba. “No necesitamos que el imperio nos regale nada”, hab铆a escrito en esa oportunidad el dictador.

Su 煤ltima aparici贸n fue el pasado 15 de noviembre, cuando recibi贸 en su residencia al presidente de Vietnam, Tran Dai Quang.

El padre hist贸rico de la Revoluci贸n cubana falleci贸 en la noche del viernes 25 de noviembre a las 22:29 y sus restos ser谩n cremados “atendiendo su voluntad expresa”, explic贸 Ra煤l Castro, visiblemente emocionado. El mandatario agreg贸 que en las pr贸ximas horas se anunciar谩 c贸mo se realizar谩n las exequias de Fidel Castro.

Lo 煤nico que nadie puede negar es que con la muerte de Castro se fue el 煤ltimo l铆der de las revoluciones del siglo XX, un protagonista de la Guerra Fr铆a que -en 47 a帽os de gobierno- lo convirti贸 en el m谩s perdurable jefe de Estado del mundo. Se top贸 con 10 presidentes de Estados Unidos y vio partir a nueve de ellos.

Todos, sin excepci贸n, intentaron “quitarse de encima” a Castro. Primero con las armas, como John Kennedy en 1961 y la fallida invasi贸n a Bah铆a de Cochinos, y luego con un embargo comercial que comenz贸 en 1962 y adquiri贸 toda su fortaleza en marzo de 1996, cuando el presidente dem贸crata Bill Clinton promulg贸 la ley Helms-Burton.

Pero Castro siempre estuvo ah铆, promoviendo un comunismo de rancia estirpe sovi茅tica en su peque帽a isla de 110.860 kil贸metros cuadrados, en las propias barbas de su peor enemigo, la mayor potencia mundial.

Castro naci贸 el 13 de agosto de 1926 en Mayar铆, en el oriente, como hijo extramarital de un emigrado gallego de buena posici贸n econ贸mica, 脕ngel Castro Argiz, y su cocinera, Lina Ruz Gonz谩lez.

El padre dej贸 en manos de los jesuitas la ense帽anza primaria de sus dos hijos varones, hasta que el ingreso de Fidel a la Universidad de La Habana, donde se gradu贸 como abogado en 1950, lo coloc贸 en el camino de la pol铆tica.

All铆 milit贸 en la Uni贸n Insurreccional Revolucionaria (UIR), grupo dirigido por el exc茅ntrico EmilioTr贸. La UIR era una organizaci贸n que cre铆a febrilmente en la violencia como m茅todo, pero su 煤nico programa de gobierno se basaba en el profundo anticomunismo de su l铆der.

Con la muerte de Tr贸 en 1949, Castro migr贸 a la direcci贸n del Partido Ortodoxo (PO), desde donde denunci贸 las atrocidades cometidas por la dictadura de Fulgencio Batista (1952-1958).

En ese entonces, La Habana era considerada un refugio de maleantes y mafiosos. En 1950, el 90% de las minas y de las haciendas, el 40% de la industria azucarera y el 80% de los servicios p煤blicos cubanos estaban en manos extranjeras.

El 26 de julio de 1953, Castro realiz贸 el fallido ataque al Cuartel Moncada, germen de la futura Revoluci贸n Cubana. En el juicio en su contra, Fidel asumi贸 su propia defensa y pronunci贸 su famosa frase “Condenadme, no importa. La historia me absolver谩”.

Lo que sigue es conocido: la amnist铆a, el exilio en M茅xico, su encuentro y amistad con el argentino Ernesto “Che” Guevara y la partida del yate Granma con 80 revolucionarios a bordo.

Castro estuvo entre los 12 sobrevivientes que se ocultaron en Sierra Maestra, desde donde comand贸 la guerra de guerrillas que termin贸 con el gobierno de Batista el 1 de enero de 1959. Ya luc铆a entonces el uniforme verde oliva, la barba tupida y el enorme puro humeante que caracterizar铆an al icono revolucionario.

El nuevo gobierno prometi贸 devolver la propiedad de la tierra a los campesinos, defender los derechos de los pobres y elecciones cuanto antes, proclamas fieles a los idearios originales del PO.

Desde el comienzo, Castro insisti贸 que su ideolog铆a era, primero y principalmente, cubana. “No hay comunismo o marxismo en nuestras ideas, s贸lo democracia representativa y justicia social”, dijo en esos momentos primigenios de la revoluci贸n. 驴Por qu茅 Castro se convirti贸 luego en aliado incondicional de la Uni贸n Sovi茅tica (URSS)?

Su gobierno hab铆a expropiado todas las empresas de capital estadounidense y el 3 de enero de 1961 Washington decide romper relaciones diplom谩ticas con la isla. El 16 de abril, Castro proclama el car谩cter socialista de la revoluci贸n. Al d铆a siguiente se produce la invasi贸n de Bah铆a de Cochinos, que termina para Estados Unidos en un fiasco de dimensiones 茅picas.

El 1 de mayo, Castro declara que la revoluci贸n es marxista-leninista y sella su alianza definitiva con la URSS, dependiendo cada vez m谩s de su ayuda econ贸mica y militar.

En 1962, Mosc煤 intenta instalar en Cuba cabezas nucleares de alcance medio, ante la oposici贸n estadounidense. La llamada “Crisis de los Misiles” marc贸 el futuro de La Habana hasta el fin de la Guerra Fr铆a: Nikita Kruschev retira las ojivas nucleares cuando obtiene el compromiso de Washington de que jam谩s invadir铆a la isla.

Luego vino el embargo econ贸mico norteamericano -que reci茅n ahora empieza a deshacerse- y el consiguiente endurecimiento del r茅gimen cubano.

El anticastrismo en el exterior, conformado por unos 600 mil cubanos radicados sobre todo en Miami, define a la isla como un infierno de represi贸n, con un partido 煤nico y corrupto, asolada por la censura y la paranoia oficial ante el disenso, las fronteras cerradas de adentro hacia fuera y sanguinarias purgas de opositores, con cientos de “balseros” que cada a帽o arriesgan su vida huyendo de la ruina econ贸mica, y con c谩rceles desbordantes de disidentes.

Seg煤n el 煤ltimo informe de Amnist铆a Internacional, hay unos 70 prisioneros de conciencia en la isla, y Human Rights Watch eleva su n煤mero a m谩s de 300.

La oposici贸n denuncia tambi茅n un “enfermizo” culto al l铆der carism谩tico. Se sabe que Castro tuvo 8 hijos reconocidos, cinco de los cuales comparti贸 con su 煤ltima compa帽era, Dalia Soto.

Pero nunca se ver谩 una foto de Castro junto a su familia o en tiempo de ocio, mucho menos cumpliendo con su rutina diaria de ejercicios f铆sicos. La 煤nica fotograf铆a en que se le ha visto con uno de sus hijos en brazos fue tomada al inicio de la revoluci贸n, cuando Fidelito, el primog茅nito, ten铆a 9 a帽os.

Lo cierto es que la mayor parte de los cubanos solo sab铆a que Castro trabajaba hasta el alba y que dorm铆a cuatro horas por d铆a, pero nada m谩s.

Y eso que hasta sus 煤ltimos d铆as, la radio y la TV transimit铆an en directo todos sus discursos, el m谩s largo de siete horas, y el m谩s corto, en Cuba, de 18 minutos. Tras su retiro, sus Reflexiones, publicadas con puntualidad en la prensa oficial, mantuvieron viva su memoria, aunque con el abordaje de temas cada vez m谩s alejados del d铆a a d铆a del Gobierno.

La l贸gica del “l铆der-padre” es la que a煤n domina la mentalidad de muchos cubanos. Para ellos, La Habana fue y ser谩 ejemplo vivo de la lucha de David contra Goliat. Y rescatan que Cuba ha alcanzado los 铆ndices de salud y educaci贸n m谩s altos de la regi贸n.

Castro siempre hizo hincapi茅 en los logros de su gobierno en estos dos sectores claves, y la exportaci贸n de m茅dicos y maestros form贸 parte de su pol铆tica exterior en el complejo camino de encontrar aliados. Cientos de doctores cubanos a煤n trabajan en la Venezuela forjada por Hugo Ch谩vez, pero tambi茅n en Per煤, Ecuador y hasta Brasil, donde su presencia ha levantado protestas de los profesionales locales.

Sin embargo, el “para铆so” ideado por Castro comenz贸 a derrumbarse en los 90, con el fin del subsidio sovi茅tico. Si en 1989 las importaciones para la salud alcanzaban los 227 millones de d贸lares, la primera etapa del “Per铆odo Especial” vio desplomar esa cifra a menos de 70 millones.

En ese momento, Castro coquete贸 con la idea del modelo chino, que combina la dictadura pol铆tica del Partido Comunista y una variante de la econom铆a de mercado. Pero las causas de la sobrevivencia han sido menos sofisticadas. Cuba se recuper贸 alentada por el auge del turismo internacional y, sobre todo, el petr贸leo del venezolano Ch谩vez, que vino a ocupar el lugar dejado vacante por Mosc煤.

Ahora ha sido su hermano Ra煤l el responsable de salvar a la dictadura de la debacle econ贸mica definitiva. Sin signos de apertura pol铆tica a la vista, el Ejecutivo ha abierto poco a poco los sectores m谩s cr铆ticos de la econom铆a, como la producci贸n de alimentos.

En su 煤ltima entrevista en profundidad, concedida al director del Le Monde Diplomatique, Ignacio Ramonet, Fidel dibuj贸 cual ser铆a en el futuro la estampa de su figura: “Que nuestros enemigos no se hagan ilusiones: yo muero ma帽ana y mi influencia puede crecer. Una vez dije que el d铆a que muera de verdad nadie lo iba a creer. Podr铆a andar como el Cid Campeador, que ya muerto lo llevaban a caballo ganando batallas”. Millones de cubanos dar谩n fe de ello.

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