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Messi: “No sabía que tenía que tributar”

Tras esperar pacientemente durante casi tres horas sentado en una silla -primero mientras escuchaba tecnicismos y luego a su padre exculpándolo de todo-, Lionel Messi finalmente afrontó el interrogatorio del tribunal que lo juzga a él y a su padre Jorge por la presunta evasión de 4,1 millones de euros a la Hacienda española entre 2007 y 2009.

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¿Usted supo si tributaba por los derechos de imagen?, le preguntó la fiscal del caso al futbolista, quien respondió: “La verdad que no, no sabía nada”.

“Como explicó mi papá, me dedicaba a jugar al fútbol, y yo confiaba en mi papá y en los abogados que llevan las cosas”, completó el crack rosarino.

La declaración de Messi duró 15 minutos y no aportó mucho más a lo que ya había explicado el futbolista en su primera comparencia ante la justicia en septiembre de 2013, cuando el caso estaba en fase de investigación.

Por recomendación de su defensa, el crack rosarino no respondió a las preguntas de la Abogacía del Estado, que es la única que lo acusa y pide para él una pena 22 meses y medio de prisión, igual que para su padre por tres delitos fiscales.

Aceptó someterse al interrogatorio de la Fiscalía, que lo exculpa y sólo apunta a Jorge, a quien considera responsable de la creación de un entramado societario para ocultar a la Hacienda española parte de los ingresos del futbolista, que durante los tres años sometidos bajo investigación ingresó algo más de 10 millones de euros sólo en concepto de derecho de imagen.

¿Usted supo si tributaba por los derechos de imagen?, preguntó la fiscal del caso al futbolista, quien respondió: “La verdad que no, no sabía nada”

La fiscal, Raquel Amado, cree que Messi no intervino en la gestión de su patrimonio y que desconocía todo lo relacionado con el mecanismo defraudador, a pesar de ser el director y único accionista de la empresa Jenbril, la empresa radicada en Uruguay que cobraba por sus derechos de imagen y luego suscribió contratos con otras entidades domiciliadas en jurisdicciones de conveniencia como el Reino Unido y Suiza.

¿Llegó a tener alguna entrevista con los abogados (asesores fiscales) para que le explicaran algo sobre las empresas? “No, nunca”, remarcó Messi.

A pesar de que reconoció haber firmado contratos en nombre de Jenbril, el futbolista dijo no sabía que era único accionista y director de la empresa.

Además, la procuradora inquirió a Messi que le respondiera si firmaba con los ojos cerrados, sin preguntar nada, y él insistió: “Confío en mi papá y nunca se me pasó por la cabeza que me iba a engañar”.

“No sé nada de esos temas, nunca me interesé, así que no sabía”, remarcó, cuando se le preguntó si llegó a sospechar que no cumplía con sus obligaciones tributarias. Esta cuestión en clave, ya que el juez instructor sostuvo que existen elementos que debían haber “despertado sospechas” por parte del futbolista, en relación con la gestión de su patrimonio millonario.

“Lo único que sabía era que firmábamos contratos con patrocinadores, y que tenía que hacer anuncios y esas cosas, pero por dónde entraba y a dónde iba el dinero no tengo idea”, sostuvo Messi, quien recordó haber visto a su asesor fiscal “dos veces como mucho” en su vida.

Jorge Messi, que permaneció todo el tiempo sentado junto a su hijo y declaró antes que él, aseguró que a Leo no le informó nada en relación con las empresas que gestionaban sus derechos de imagen y que la Hacienda española y la Fiscalía considera que utilizó para evadir.

“Desde que mi hijo empezó su carrera le intenté facilitar la vida, lo que hacía era acompañarlo”, aseguró Jorge Messi en el inicio de su comparecencia ante el tribunal de Barcelona que juzga a él y a Lionel Messi.

“En algún momento lo hablamos porque necesitábamos a alguien que nos guíe a nivel legal y fiscalmente. Entonces busqué a alguien y apareció (Rodolfo) Schinocca”, añadió, en referencia a su primer asesor y supuestamente ex socio.

“Este señor me dijo que tenía que tener una organización donde llevar los derechos de imagen. Y para mí este tema es chino básico, no entiendo nada”, remarcó.

Ese entramado fue detectado a partir de un contrato de 2005 firmado por los padres de Messi -cuando el futbolista era todavía menor de edad- por el que cedieron por un monto irrisorio de 50.000 dólares y de forma simulada por diez años los derechos de imagen del futbolista a la empresa Sports Consultants.

Posteriormente, a raíz de sus desavenencias con Schinocca, Jorge recurrió al despacho de abogados Juarez Veciana, que creó una segunda estructura de empresa radicadas en paraísos fiscales para canalizar esos mismos ingresos y, según la acusación, mantenerlos ocultos.

“A Leo no le informé nada”, dijo consultado respecto a las decisiones en torno a estas operaciones.

En ese momento, Sports Consultants cedió los derechos de imagen de Messi a Jenbril, una operación que fue ratificada con la firma de Leo, aunque Jorge insistió en que su hijo ni leyó lo que firmaba.

Cuestionado sobre si tenía conocimiento de que debía pagar impuestos por esos ingresos, Messi padre indicó que “a fin de año sabía que se pagaba pero no cuánto ni dónde”.

“La estructura la arma Ángel Juárez (su asesor)”, remarcó, para luego reconocer que el dio luz verde pero porque le sugirieron que lo hiciera de ese modo.

Messi y su padre se presentaron esta mañana en los juzgados de la capital catalana en medio de una gran expectativa mediática.

Sobre las 10.15 hora local (5.15 de Argentina), el capitán del combinado ‘albiceleste’, vestido de traje negro, camisa blanca y corbata, se bajó de una camioneta con sus acompañantes -entre ellos su hermano rodrigo y el fisioterapeuta de la AFA ‘Dady’ D’Andrea-, y con semblante serio y sin hacer declaraciones, ingresó a pie por las escalinatas del Palacio de Justicia catalán.

Unos 200 periodistas aguardaban su llegada junto a decenas de curiosos, algunos de los cuales lanzaron gritos tanto en contra como a favor del crack rosarino.

“Vete a jugar a Panamá, cabrón” o “devolvé la plata”, fueron algunos de los insultos que recibió, aunque también se llevó el piropo de una mujer que lo llamó “tío bueno”.

Casi cinco hora después, abandonó la Audiencia de Barcelona ovacionado por un centenar de personas que gritaban “¡Messi, Messi!”. Con una sonrisa, el astro argentino se alejó así de sus problemas con la justicia -ya que renunció a ejercer mañana su derecho de última palabra-, para poder asumir cuanto antes su compromiso con la selección argentina en la Copa América.

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