Último momento

La inmigración, un punto de inflexión en la campaña por el referéndum británico

A tres días del referéndum en el que se decidirá el futuro del Reino Unido en la Unión Europea, el debate por la inmigración ha vuelto a ser tema central entre los líderes partidarios de la salida de Gran Bretaña del bloque europeo y aquellos que quieren permanecer.

BESO

Las declaraciones de la baronesa Sayeeda Warsi, ex presidenta del Partido Conservador y ex ministra de Asuntos Exteriores, partidaria de la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea, sorprendieron ya que decidió no apoyar más la idea del Reino Unido fuera del bloque.

Warsi dijo que “la campaña se ha vuelto xenófoba y racista y está sirviendo para perpetuar las mentiras”, y expresó su indignación con el tono que ha tomado la campaña en defensa del “brexit” en referencia a un polémico cartel anti-inmigrante impulsado por Nigel Farage, líder del Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP), como la gota que rebalsó el vaso.

El cartel muestra una imagen de inmigrantes no blancos que hacen fila para entrar a Europa bajo el lema “Breaking Point” (“Punto de ruptura”), una idea que Farage defendió: “La intención es utilizar el cartel un día para mostrar que la UE es en todos los sentidos un proyecto fracasado”.

Desde la crisis de refugiados, aún en marcha, la limitación del ingreso de extranjeros al Reino Unido se convirtió en una obsesión de buena parte de los sectores más conservadores de esa sociedad, y Farage puso el dedo en la llaga con su cartel de campaña.
Pero para la baronesa, sin embargo, esa campaña es también un “punto de ruptura” para mucha gente que hasta ahora era partidaria de la salida.

El “odio y la xenofobia” de la campaña por el “brexit” dio “un paso demasiado lejos”, dijo Warsi en declaraciones al diario británico Times, sobre el motivo por el cual había dejado de reconsiderar al Reino Unido fuera del bloque, una decisión personal que “no ha sido nada fácil”.

Otros políticos como Michel Gove y Boris Johnson, ambos líderes de la campaña “Leave” (dejar la UE), marcaron distancia del líder del UKIP -que no es parte de la campaña oficial por el “brexit”- y lo acusaron de tratar de asustar a los votantes mostrando un cartel con las imágenes de una larga cola de inmigrantes.

El líder conservador Gove dijo que se “estremeció” cuando vio la foto, que fue tomada en Eslovenia, y consideró que era un error y “lo peor que se puede hacer”.

A su vez y en declaraciones respecto a la inmigración, Johnson mostró también un punto de inflexión en ese sentido.

Tras reanudarse ayer la campaña, el ex alcalde de Londres se definió como “pro inmigración” y se mostró partidario de una “amnistía” para aquellos inmigrantes indocumentados que lleven más de doce años en el Reino Unido “y que no pagan impuestos, y no se han integrado adecuadamente”.

No obstante, agregó que esa amnistía sería la opción “económicamente racional” y “humana” e implicaría “retomar el control de un sistema que, por el momento, está completamente fuera de control”.

Luego del asesinato de la laborista Jo Cox, entusiasta diputada proeuropea, la campaña electoral se interrumpió por tres días, mientras que el primer ministro David Cameron y otros políticos pedían que el odio no entrara en el debate político.

Por el momento sigue sin estar claro en qué medida podría influir la muerte de la diputada en el resultado del referéndum del jueves. Las encuestas señalan que poco después del asesinato ganó apoyo el campo proeuropeo. Sin embargo, se sigue esperando una carrera muy ajustada entre los dos bandos.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*