√öltimo momento

Jim Morrison, el poeta del rock

Este domingo se cumplen 45 a√Īos de cuando Jim Morrison, vocalista de The Doors, mor√≠a de un paro card√≠aco a los 27 a√Īos, tras una desenfrenada noche de alcohol en par√≠s para dejar en este mundo seis discos, cinco poemarios, una pel√≠cula y pasar a convertirse en uno de los √≠conos de la historia del rock.

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Ya desde adolescente Morrison tuvo un fuerte apego con la poes√≠a y la literatura en general, tal como reflej√≥ su l√≠rica con referencias a los denominados “poetas malditos”, como Antoine Artaud, el Conde de Lautreamont o Charles Baudelaire.

Nacido en Melbourne, Florida, bajo el nombre de James Douglas Morrison, la inclinaci√≥n art√≠stica inicial de “Jimbo” fue el cine, arte que estudi√≥ en la Universidad de California de Los √Āngeles (UCLA), Estado de la Costa Oeste estadounidense al cual se fue tras cortar contacto con sus padres y hermanos.

Poco se sabe del v√≠nculo que el joven James tuvo con su familia, aunque en los cr√©ditos de su primer disco, “The Doors” (1967), queda claro que el adolescente no ten√≠a intenciones de relacionarse con ellos: seg√ļn el booked, los padres y sus hermanos estaban muertos.

A pesar de que su paso por la UCLA fue fugaz, Morrison llegó a filmar un cortometraje mudo en blanco y negro, además de conocer a Ray Manzarek, futuro tecladista del grupo y amigo del baterista John Desmore y del guitarrista Robby Krieger, los otros miembros de The Doors.

Con un pu√Īado de poemas, un perdido Morrison se encontr√≥ luego de unos a√Īos con Manzarek en las playas de California, y con el auge de The Beach Boys en ciernes y la Guerra de Vietnam en su apogeo, ambos m√ļsicos se pusieron de acuerdo para armar una banda con las potentes letras de Jimbo.

“Ella es una chica del Siglo XX; sin l√°grimas, sin miedos; sin a√Īos arruinados, sin relojes. Ella es la reina de lo cool”, cantaba en el disco lanzamiento, como un rechazo a esa cultura de la imagen, sumado a un mensaje introspectivo en canciones como “Take It as It Comes”.

En contraste a la figura descontrolada e histri√≥nica que se le conoci√≥ m√°s tarde, las primeras presentaciones de The Doors en los bares de California lo mostraban como un personaje t√≠mido, que susurraba sus propias poes√≠as y cantaba de espaldas al p√ļblico, pero con letras pol√©micas que causaban rechazo y admiraci√≥n por igual.

“Padre, s√≠ hijo, yo quiero matarte. Madre, yo quiero…”, cantaba en “The End”, mientras que en “Alabama Song” provocaba con un “bueno, mostrame el camino hacia la pr√≥xima ni√Īa, oh, no preguntes para qu√©”.

Los m√ļsicos, seg√ļn la exquisita y premiada pel√≠cula “When You’re Stranger”, del estadounidense Tom DiCillo, no estaban conformes con la voz de Morrison, pero la interpretaci√≥n de sus letras, sumado al peso de las mismas, inclinaron la balanza para conformar un cuarteto que, pese a los graves, no usaba bajista.

Con la fama del grupo in crescendo llegaron las actuaciones televisivas, las giras por Estados Unidos y Europa y el éxito con teatros y estadios llenos, conciertos en los cuales las mujeres se deshacían ante los pantalones de cuero ajustados de un Jim Morrison enajenado, que provocaba a la policía.

El 2 de diciembre de 1967, Morrison se convirti√≥ en el primer m√ļsico en ser arrestado sobre un escenario, cuando llam√≥ en varias oportunidades “cerdos de azul” a los polic√≠as que estaban dentro de la sala porque uno de ellos lo roci√≥ con gas pimienta antes de subir a cantar.

Psicodelia, ácidos, hippismo, paz, libertad y escritores del movimiento contracultural de la Generación Beat (Jack Kerouac, Allen Ginsberg y Neall Cassady, entre otros) generaron una gran influencia en un cantante que se mecía entre el misticismo y las duras drogas como la heroína.

En uno de esos viajes y desapariciones junto a su novia Pamela Courson fue que el resto de los integrantes vendi√≥ su cl√°sico “Light My Fire” para un comercial de autom√≥viles, hecho que desencaden√≥ una profunda pelea en el grupo, debido a la oposici√≥n del letrista a estos acuerdos.

Pese a que la iconograf√≠a del grupo lo ten√≠a a Morrison en exclusiva, en varias oportunidades rechaz√≥ propuestas para encarar una carrera solista o que el grupo se llame “Jim Morrison y The Doors”, como si el cuarteto fuera una sustituci√≥n de su familia.

A lo largo de las placas se puede notar cómo esos graves de barítono se fueron apagando y volviéndose cada vez más roncos, como consecuencia del poco cuidado para con sus cuerdas vocales y su adicción al alcohol.

Seg√ļn su novia, la noche de la muerte Morrison hab√≠a consumido una gran cantidad de bebida, pero, a pesar de las dudas por la carencia de una autopsia, hac√≠a un tiempo largo que hab√≠a dejado de consumir drogas.

Antes de ese viaje a París en 1971, se había dicho que The Doors no volvería a grabar, pero una conversación telefónica días antes de su muerte con Manzarek hacía presagiar que un séptimo disco estaba en camino.

Pero los excesos y el destino quisieron que uno de los vocalistas y letristas m√°s frontales del rock and roll pasara a formar parte, aquella noche del 3 de julio en un hotel parisino, del Club de los 27 junto al blusero Robert Johnson, el Rolling Stone Brian Johnes, Jannis Joplin y Jimmy Hendrix.

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