√öltimo momento

Hay casi un millón y medio de nuevos pobres

La cifra corresponde al per√≠odo de fines de 2015 al primer trimestre de 2016, seg√ļn el ‚ÄúBar√≥metro de la Deuda Social‚ÄĚ de la Universidad Cat√≥lica Argentina. En total, hay 13 millones en esa situaci√≥n.

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Alrededor de 1.400.000 personas pasaron a ser pobres entre fines de 2015 y el primer trimestre de este a√Īo, con lo que 13 millones de habitantes se encuentran en esa situaci√≥n, mientras que otras 400 mil personas cayeron en indigencia.

Con duras cr√≠ticas al Gobierno y con proyecciones preocupantes, fue presentado el “Bar√≥metro de la Deuda Social Argentina”, elaborado por la Universidad Cat√≥lica Argentina (UCA).

De este relevamiento, surgi√≥ que el √≠ndice de indigencia pas√≥ de 5,3% de diciembre al 6,2% de finales del primer trimestre de este a√Īo.

En la misma medición, el índice de pobreza creció del 29% al 32,6%, lo que representó que 1.400.000 habitantes hayan caído en la pobreza y, de esa manera, casi un tercio de la población argentina esté en esa situación.

La escalada inflacionaria, la suba de tarifas y la ineficacia de las medidas de contención social adoptadas por parte del gobierno de Mauricio Macri acrecentaron los alarmantes índices de pobreza e indigencia.

El informe advirtió que más de dos millones de hogares no cuentan con tarifa social, ni subsidios, pese a que atraviesan un período crítico y son altamente vulnerables.

El cr√≠tico documento de la UCA advierte acerca de la existencia de un sector de la poblaci√≥n con “mayor riesgo” frente al aumento de precios, el tarifazo en servicios y el proceso recesivo, ya que no se encuentra incluido en planes sociales o cuentan con subsidios.

“Esta masa de segmentos de clase media baja o sectores populares constituyen los nuevos pobres que emergen de medidas normalizadoras adoptadas por el actual gobierno”, alerta el resumen elaborado bajo la direcci√≥n del soci√≥logo Agust√≠n Salvia, al frente del Observatorio de Deuda.

Agrega: “Es factible que el Gobierno necesite ganar tiempo para que la econom√≠a comience a crecer y para generar confianza en que un futuro distinto es posible. Sin embargo, muy poco se lograr√° si no hay una distribuci√≥n socialmente m√°s equitativa de los costos del ajuste”.

En el acto de presentaci√≥n, Salvia advirti√≥ que “no resulta suficiente” el crecimiento econ√≥mico para que la realidad social pueda modificarse.

“La falta de estad√≠sticas oficiales confiables de 2007 en adelante priv√≥ al Estado de la posibilidad de buscar soluciones estrat√©gicas. Esto lamentablemente sucedi√≥, pero hay que decir que hubo un giro por la reconstrucci√≥n del INDEC. Ahora somos escuchados”, se√Īal√≥ el especialista.

Seg√ļn se inform√≥, el relevamiento se elabor√≥ en base a 5.700 hogares y en un universo geogr√°fico de 25 aglomerados urbanos con m√°s de 80.000 habitantes, con especial representaci√≥n del √°rea metropolitana de Buenos Aires.

Tres de cada 10 hogares de los principales centros urbanos reciben “alguna pol√≠tica social de empleo, transferencia de ingresos o son beneficiarios de programas de asistencia alimentaria”.

El documento se√Īala que “el actual escenario fuertemente inflacionario contribuir√≠a a la formaci√≥n de una nueva capa de pobres. En este marco, cabe preguntarse si son suficientes y est√°n llegando a tiempo las medidas de alivio social adoptadas para los sectores m√°s pobres”.

Al exponer el informe, Salvia sostuvo que “se constituyeron nuevos pobres que emergen de medidas normalizadoras adoptadas por el actual gobierno”.

“Los sectores medios bajos y la clase obrera integrada se han visto particularmente afectados entre fines de 2015 y comienzos de 2016”, agreg√≥.

Alert√≥ que, “si en el corto plazo no se logran atenuar los aumentos de precios y no logra reactivar el empleo, dif√≠cilmente podr√° revertirse la tendencia ascendente que est√°n registrando las tasas de pobreza e indigencia urbana”.

Críticas a empresarios
El rector de la Universidad Cat√≥lica Argentina (UCA), V√≠ctor Manuel Fern√°ndez, tuvo este jueves un gesto de reproche hacia los empresarios que por temor de enfrentar “problemas” dejaron de apoyar el intenso trabajo que realiza el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Pontificia Casa de Estudios.

En esta ocasión, en un repleto auditorio San Agustín del Edificio Santa María del Campus de Puerto Madero, se presentó el Informe del Barómetro de la Deuda Social Argentina. Serie del Bicentenario (2010-2016).

Se trata del A√Īo VI de la encuesta que se titul√≥ “Tiempo de balance: deudas sociales pendientes al final del Bicentenario. Necesidad de atender las demandas del desarrollo humano con mayor equidad e inclusi√≥n social”.

El mensaje, tanto de monse√Īor Fern√°ndez como del director del Observatorio, el investigador del Conicet Agust√≠n Salvia, estuvo dirigido al actual gobierno, del cual reconocieron algunos avances, como la apertura de la informaci√≥n p√ļblica a trav√©s del INDEC, pero tambi√©n fue apuntado al sector empresarial de la Argentina.

Seg√ļn indic√≥, en los √ļltimos tiempos se retiraron empresarios que eran aportantes habituales y Fern√°ndez no se mostr√≥ conforme con la deserci√≥n que atribuy√≥ con el√≠pticas palabras al miedo por los resultados que arrojan los estudios.

Remarc√≥ que “hay empresas que dejaron de apoyar para evitarse problemas”.

“Esta deuda social es un hermano que sufre y tiene derecho de abrirse camino √©l tambi√©n en la vida”, manifest√≥ el prelado.

Respecto del empleo, el director del estudio, que se extenderá en una nueva etapa 2017-2020, afirmó que, hasta el 2015, el 43% de la población tenía un empleo disponible; el 35%, precario; 9,2 por ciento, subempleo; y 11,4 por ciento eran las cifras del desempleo que arrojaba diciembre.

En distintas oportunidades, Salvia se refirió a la responsabilidad del sector empresarial para lograr en la Argentina una posibilidad de integración e inclusión de los despojados.

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