脷ltimo momento

Durante 2018 continu贸 creciendo el nivel de armamento a nivel mundial

El Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigaci贸n de la Paz inform贸 que Washington y Pek铆n suman m谩s del 50% de la inversi贸n.

Durante el a帽o pasado el gasto militar mundial lleg贸 al m谩ximo, basado primordialmente en el impulso de Estados Unidos.

Los datos que dio a conocer este lunes el Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigaci贸n de la Paz (SIPRI) dejan en claro que Washington y Pek铆n suman, por primera vez, m谩s de la mitad de la inversi贸n global en Defensa.

El gasto militar estadounidense aument贸 el a帽o pasado desde 2010. La Administraci贸n de Donald Trump elev贸 la inversi贸n en Defensa un 4,6% respecto al a帽o anterior hasta los 649.000 millones de d贸lares, un 36% del total mundial, que creci贸 hasta su m谩ximo hist贸rico.

Desde su llegada a la Casa Blanca en 2016, Trump ha fortalecido la supremac铆a militar de Estados Unidos sobre sus dos principales rivales geoestrat茅gicos, China y Rusia. Los dr谩sticos recortes del republicano en medioambiente, cooperaci贸n exterior o ayudas contra la pobreza energ茅tica le han permitido reforzar su m煤sculo militar con 39.000 millones de d贸lares m谩s que el a帽o anterior.

A pesar del incremento, el gasto de Washington en Defensa todav铆a es un 19% menor que en 2010, aunque entonces el contexto era distinto. Estados Unidos estaba involucrado de lleno en las guerras de Afganist谩n e Irak, con decenas de miles de tropas desplegadas. Hoy cuenta con un contingente muy reducido en Afganist谩n y varios centenares de asesores militares desplegados en Siria e Irak. Trump ha reiterado su inter茅s en reducir al m铆nimo la presencia de tropas estadounidenses en estas zonas de conflicto.

La investigadora del SIPRI Aude Fleurant analiza: 鈥淓l incremento del gasto de EE UU responde m谩s a una estrategia de disuasi贸n que a las exigencias actuales de sus operaciones en el exterior鈥. La experta pronostica que 鈥攕alvo 鈥渦na cat谩strofe financiera鈥濃 Trump aumentar谩 el gasto en Defensa cada a帽o que est茅 en la presidencia, a pesar de los obst谩culos que suponen el d茅ficit p煤blico y la p茅rdida del control de la C谩mara de Representantes, que volvi贸 en noviembre a manos dem贸cratas tras ocho a帽os de dominio republicano.

La adquisici贸n de armamento, de fabricaci贸n nacional, es la principal explicaci贸n del incremento del presupuesto de Defensa estadounidense. Con un Ej茅rcito de casi 1.400.000 efectivos, un ligero aumento salarial tambi茅n repercuti贸 en el costo anual. La primera potencia mantiene en el extranjero m谩s de 800 bases militares, repartidas por m谩s de 40 pa铆ses aliados.
Trump ha ordenado adem谩s crear 鈥渃uanto antes鈥 una rama del Ej茅rcito dedicada al espacio 鈥斺渜ue garantice el dominio estadounidense del cosmos鈥濃 que recibir谩 decenas de miles de millones de d贸lares desde su primer a帽o. El republicano tambi茅n ha heredado de la Administraci贸n de Barack Obama la idea de modernizar el arsenal at贸mico, un proyecto que seg煤n los expertos costar铆a unos tres billones de d贸lares en un plazo de unos 30 a帽os.

Washington se retir贸 el pasado febrero del Tratado de Fuerzas Nucleares Intermedias (INF, por sus siglas en ingl茅s), un acuerdo de desarme alcanzado durante la Guerra Fr铆a. Mosc煤 respondi贸 de manera sim茅trica al d铆a siguiente. En la cuerda floja ha quedado el New START, otro tratado bilateral clave que limita el n煤mero de cabezas nucleares de Rusia y Estados Unidos. El pacto finaliza en 2021 y, de momento, no hay visos de que ninguno de los dos pa铆ses planee ampliarlo.

Fleurant considera que la p茅rdida de mecanismos de control armament铆stico entre las grandes potencias provocar谩 el aumento del gasto para desarrollar nuevo armamento.
A la acentuada desconfianza entre EE UU y Rusia, cabe a帽adir que China nunca ha formado parte de estos tratados de control armament铆stico, lo que provocaba recelos tanto en Washington como en Mosc煤. El gigante asi谩tico ha multiplicado por 15 su gasto militar desde los a帽os ochenta, con incrementos en cada variaci贸n interanual desde hace 25 a帽os. En 2018 lo hizo en un 5% hasta alcanzar el cuarto de bill贸n de d贸lares. Y desde que se convirti贸 en 2008 en el segundo inversor mundial en Defensa, Pek铆n ha asignado cada a帽o en torno al 2% de su PIB al refuerzo de su capacidad militar.

Estados Unidos, Rusia y China compiten por el desarrollo de nuevo armamento como los misiles hipers贸nicos, que convertir铆an en ineficientes los actuales sistemas de defensa. A diferencia de Washington y Pek铆n, Mosc煤 recort贸 el a帽o pasado su gasto militar un 3,5%, aunque Fleurant explica la reducci贸n por la inversi贸n extraordinaria que se realiz贸 entre 2010 y 2015 para modernizar su armamento. Por eso, la experta cree que la inversi贸n rusa crecer谩 a corto plazo, a pesar de las dificultades econ贸micas que arrastra desde hace a帽os por la ca铆da del precio de los hidrocarburos y las sanciones occidentales.

Por su parte, Arabia Saud铆 se mantuvo como el tercer inversor mundial en Defensa, adem谩s de ser el principal importador mundial de armamento. El Reino del Desierto 鈥攓ue lidera la intervenci贸n militar en Yemen鈥 destin贸 el a帽o pasado un 8,8% de su PIB a Defensa, el porcentaje m谩s alto de entre todos los pa铆ses analizados.

En t茅rminos generales, el gasto militar mundial creci贸 un 2,6% y super贸 los 1,8 billones de d贸lares hasta marcar un m谩ximo hist贸rico desde que existen cifras consideradas confiables (1988).

Los datos del SIPRI no incluyen algunos Estados con inversiones notables en Defensa como Corea del Norte, Siria, Eritrea o Emiratos 脕rabes Unidos.

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