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Declaró el acusado de estrangular a Cecilia Baldasúa en Capilla del Monte

Lucas Adrian Bustos, de 23 años, es hasta el momento es el único imputado por el femicidio de Cecilia Basaldúa, de 35 años, cuyo cadáver fue encontrado en un basural. La familia del joven, dice que “es un perejil”.

Lucas Adrian Bustos, de 23 años, fue arrestado el martes pasado en su casa de Capilla del Monte, acusado de ser el principal sospechoso de estrangular a Cecilia Gisela Basaldúa, la mujer de 35 años oriunda de Buenos Aires que había desaparecido el 5 de abril pasado en la ciudad cordobesa de Capilla del Monte y 20 días después fue hallada muerta en un basural. Está mañana, Bustos declaró frente a la fiscal del caso y, según sostuvieron fuentes judiciales, el joven “tuvo conocimiento personal previo con la víctima momentos antes de su muerte y tiene lesiones compatibles provocadas en la defensa de Cecilia al momento del hecho”.

La declaración surge principalmente de sus dichos espontáneos al momento de ser entrevistado por personal policial. Allí. refirió haber estado con ella y aportó detalles que solo los investigadores conocían, lo que, para la fiscal del caso, Paula Kelm, demostró que eran reales.

Además, el día que se lo llevaron detenido, la Policía de Córdoba secuestró en la casa Bustos distintos elementos de prueba para investigación, principalmente ropa. Estos tendrían una vinculación directa con el femicidio y se encuentran bajo análisis químico de los gabinetes especializados de policía judicial cuyos resultados serán incorporados al expediente a la brevedad.

En cuanto a la data de la muerte, por el momento no se ha podido precisar con certeza. Sin embargo, la ventana temporal establecida por los investigadores determinó que Basaldúa habría sido atacada en un tiempo próximo al momento su desaparición, lo que coincide con la declaración de Bustos de que estuvo en contacto con al víctima.

A esto se añade que del examen médico practicado en el imputado al momento de su detención se pudo determinar lesiones compatibles con signos de defensa de la víctima y que son antiguos, lo que coincide con los demás elementos probatorios. Mientras tanto, la investigación continúa a los fines de esclarecer todas las circunstancias del femicidio como así también si hubo participación de alguna otra persona.

Según sostuvo la fiscal del caso, Paula Kelm, el joven “tuvo conocimiento personal previo con la víctima momentos previos a su muerte y tiene lesiones compatibles provocadas en la defensa de la víctima al momento del hecho”
Sin embargo, la familia de Bustos relata otro historia. Lo defiende. Apunta contra la policía local. Denuncia que lo sometieron a una golpiza para que se adjudique un crimen que, según ellos, nunca cometió. Dicen que es un “perejil”. La Justicia, por otro lado, secuestró del domicilio de Bustos distintas pertenencias del joven, principalmente ropa: remeras, pantalones y calzoncillos, que son un material “importante para la investigación”, relató una fuente del caso.

Ayer, Infobae se comunicó con su hermana, Valeria, de 32 años, que vive con él. La mujer dio su versión de los hechos. “A las 3 de la tarde, los policías volvieron porque necesitaban llevarse a Lucas y a Santiago. No dijeron que se los llevaban porque querían que hicieran una declaración jurada. Querían que ellos dejen asentado que no habían visto ninguna persona cerca del lugar el día del hecho. Después, volvieron y dijeron que Lucas había confesado que la había asesinado”.

Según Valeria, su otro hermano, Santiago, de 27 años, quien también había sido llevado a declarar, le contó que dentro de la comisaría los golpearon para que confesaran el femicidio. “Les pegaron a los dos a en la cabeza para que digan que ellos habían sido. De hecho jugaban con eso. Primero iban con Santiago y le decían que Lucas había confesado que él había sido, después lo mismo del otro lado y así. Pero ninguno de los dos asumió algo que no habían hecho a pesar de la golpiza que recibieron”, dice.

Valeria además de relatar el supuesto motivo de por qué estaría detenido su hermano, ahondó en su personalidad y su vida. “Mirá, Lucas no le puede pegar a nadie. Es inofensivo. Siempre está en la casa. No sale y nunca ha tenido relaciones con ninguna chica. Que le hagan un análisis y van a ver que es virgen”, lanza.

Y sigue: “Para que se den una idea nosotros lo jodemos con que es virgen, ‘vas a tener 40 años y nunca vas a estar con nadie’ y él nos responde siempre ‘que está esperando a la mujer ideal’”.

Bustos, según la hermana, era consciente de la violencia de género y se mostraba en contra.”Nosotras somos seis hermanas y siempre nos defendió. Nunca dejó que nadie nos maltrate. Tampoco llegó nunca a un hecho de violencia, pero sí nos defendía. Era muy tranquilo él, callado en general”, cuenta.

“Siempre decía que a una mujer no hay que faltarle el respeto”, agrega. Valeria recordó el caso de Mariela Martí, quien había desaparecido en la misma zona durante 14 días, que después de hallado el cuerpo se descubrió que se había caído de un barranco: ”Cuando la estaban buscando, Lucas decía que ‘ojalá la encuentren bien’”.

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