√öltimo momento

Cuatro mujeres caminaron desnudas frente al Congreso para promover la tolerancia

Ante la atenta mirada de algunos curiosos y la sorpresa de la mayor√≠a de las personas que transitaban la Plaza de los Dos Congresos, un grupo de mujeres recorri√≥ esta ma√Īana algunas calles de la zona de Congreso completamente desnudas, con el prop√≥sito de “promover la tolerancia, la aceptaci√≥n de su libertad y sus derechos”, bajo el lema “Acept√©monos / Ponete mis tetas”.

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Ante la atenta mirada de algunos curiosos y la sorpresa de la mayor√≠a de las personas que transitaban la Plaza de los Dos Congresos, un grupo de mujeres recorri√≥ esta ma√Īana algunas calles de la zona de Congreso completamente desnudas, con el prop√≥sito de “promover la tolerancia, la aceptaci√≥n de su libertad y sus derechos”, bajo el lema “Acept√©monos / Ponete mis tetas”.

‚ÄúEsta es una campa√Īa de aceptaci√≥n, de aceptarse a uno mismo y al otro; de aceptar y proponer una realidad diferente‚ÄĚ, explic√≥ Paula Brindisi, unas de las promotoras de la iniciativa que lleva adelante la organizaci√≥n Urbanudismo.

Pasadas las 10, cuatro mujeres de la organización se desnudaron en la Plaza de los Dos Congresos y recorrieron una cuadra hasta donde se encuentran las paradas de los colectivos, en la vereda frente al Congreso Nacional.

‚ÄúEst√° mal visto ver a una mujer en pechos, pero si lo hace un hombre nadie se sorprende‚ÄĚ, afirm√≥ Brindisi, y explic√≥ que esta campa√Īa busca ‚Äúampliar las ideas de tolerancia y libertad”.

“Hemos iniciado una serie de actividades p√ļblicas y privadas para exteriorizar nuestro derecho a ser due√Īos de nuestros cuerpos y nuestros pensamientos, reclamar ser aceptados, o solidarizarnos con aquellos a los que se les cercena esta posibilidad”, se√Īal√≥ Brindisi.

Y agreg√≥: ‚ÄúQueremos promover la aceptaci√≥n y el desnudo como algo natural y no como algo perverso o con fines sexuales‚ÄĚ.
Si bien la acción duró unos pocos minutos, se llevó la mirada de todas las personas que pasaban, aunque algunas se mostraron algo incómodas, como un hombre que esperaba sentado el colectivo y decidió levantarse e irse cuando una de las mujeres se le acercó.

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