√öltimo momento

Crecen en el pa√≠s los casos de “venganzas porno”

La llamada “venganza porno” o “porno vengativo” es una pr√°ctica delictiva que aumenta en la Argentina, seg√ļn afirmaron especialistas, y si bien motores de b√ļsqueda y redes sociales cambiaron sus pol√≠ticas de contenidos para hacer frente a este tipo de extorsi√≥n inform√°tica.

venganza

La llamada “venganza porno” o “porno vengativo” es una pr√°ctica delictiva que aumenta en la Argentina, seg√ļn afirmaron especialistas, y si bien motores de b√ļsqueda y redes sociales cambiaron sus pol√≠ticas de contenidos para hacer frente a este tipo de extorsi√≥n inform√°tica, no hay en el pa√≠s leyes espec√≠ficas que la combatan.

La condena a tres a√Īos de prisi√≥n a Claudio Rosemblat por ingresar de forma remota -e ilegal- a la computadora de una adolescente para robarle fotos privadas y luego subirlas a la web es el √ļltimo caso p√ļblico de este tipo de extorsi√≥n.

El caso tom√≥ estado p√ļblico esta semana, despu√©s de que los jueces Pablo Laufer, Patricia Mallo y Pablo Vega, del Tribunal Oral en lo Criminal N¬ļ 20, condenaran a Rosemblat a tres a√Īos de prisi√≥n en suspenso por encontrarlo responsable de haber accedido entre junio y julio de 2012 a la computadora de la joven con fines “de extorsi√≥n y amenazas coactivas”.

En general el “porno vengativo” engloba a hechos en Internet o en alg√ļn tipo de mensajer√≠a instant√°nea en donde la v√≠ctima aparece vinculada a contenidos sexuales expl√≠citos que hayan sido difundidos sin su consentimiento y con el fin de causarle alg√ļn perjuicio.

El fiscal Horacio Azzolin, a cargo de la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia, asegur√≥ en di√°logo con T√©lam que desde dicho √≥rgano judicial notaron en general “un crecimiento de delitos facilitados por Internet”, y destac√≥ que si bien dentro del universo de delitos inform√°ticos denunciados no est√° entre los principales, el hecho de que no se denuncien no significa que no existan.

“En general hay casos de denuncias sobre ex parejas que roban fotos de un tel√©fono porque tienen acceso al dispositivo o la clave. Algo similar pero m√°s com√ļn son los casos que, vulgarmente, se conoce como hackeos a distancia con fines extorsivos”, subray√≥ Azzolin.

En este sentido, record√≥ el trabajo de asesoramiento que hizo la Unidad Fiscal a su cargo realiz√≥ sobre una serie de casos destacados, como el de un hombre llamado Jorge Junes que fue condenado a 12 a√Īos de prisi√≥n por intentar obligar a prostituirse una menor, obteniendo fotos privadas y hostig√°ndola en las redes sociales.

Tambi√©n record√≥ el medi√°tico caso de “Camus Haker”, un joven condenado a tres a√Īos de prisi√≥n que se hizo conocido en los medios nacionales por extorsionar y difundir en Twitter fotos √≠ntimas de actrices, modelos y vedettes.

En estos casos, puntualizó Azzolin, se trató de personas que actuaron de forma individual para cometer dichos delitos, valiéndose de diferentes metodologías.

“No podemos afirmar que hay una red de personas para cometer estos delitos ni una estructura criminal. Lo que s√≠ podemos decir es que hay estructuras criminales que se trasladan al √°mbito de Internet para cometer otros delitos como la estafa, el ‘phishing’ o diferentes tipos de fraude inform√°tico”, aclar√≥.

Pese a la existencia creciente de este tipo de casos, en Argentina no hay una ley específica que los penalice, aunque las víctimas se pueden amparar bajo la ley 26.338 de Delitos y Informáticos, que tiene una mirada más general sobre las cuestiones de privacidad.

La situaci√≥n es distinta en otros pa√≠ses. En Estados Unidos, por ejemplo, la venganza porno est√° legislada en 34 estados, al igual que en el Reino Unido, donde el uso de esta norma se estren√≥ a mediados de 2015 con la condena a prisi√≥n del joven Jason Asagba, de 21 a√Īos, encontrado culpable de publicar en redes sociales im√°genes √≠ntimas de una mujer de 20 a√Īos, sin su consentimiento.

Este tipo de prácticas también está penado con normas específicas en países tan disímiles como Filipinas, Israel, Australia o varios países de Europa.

Mientras los especialistas aguardan que en Argentina el tema de legisle, motores de b√ļsqueda y redes sociales tomaron la delantera ciudadana. Google, Facebook y Twitter modificaron sus pol√≠ticas de contenidos brindando a las v√≠ctimas mecanismos √°giles para de baja de publicaciones mediante un simple formulario que deben complementar.

“Las denuncias por lo que se conoce como porno vengativo son muy comunes y se incrementan en cantidad”, asegur√≥ en di√°logo con T√©lam el especialista en seguridad inform√°tica Cristian Borghello, director del Observatorio de Delitos Inform√°ticos de Am√©rica Latina (ODILA).

Si bien aclar√≥ que “en realidad, notamos que el crecimiento es similar para todos los delitos inform√°ticos”, indic√≥ que es m√°s frecuente que este tipo de intromisiones en la privacidad ocurra entre personas que se conocen entre s√≠.

“En nuestro pa√≠s la Ley 26.338 y la Ley Anti Grooming protege a las personas. Pero en general se les tiene que sumar otras acusaciones relacionadas porque la mayor√≠a de los delitos son excarcelables o se dilatan en el tiempo”, se√Īal√≥ Borghello.

El especialista indicó que otro de los delitos en crecimiento es la extorsión online, que consiste en el robo de datos privados en general, fotografías, videos o charlas íntimas de una o varias personas que luego son utilizados por otro individuo para ejercer una amenaza coactiva y con ella obtener un beneficio.

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